Volante, díptico, tríptico y folleto se usan como sinónimos en la conversación diaria, pero son piezas distintas que resuelven cosas distintas. Elegir mal cuesta dinero: un tríptico donde bastaba un volante encarece el tiraje sin sumar mensaje, y un volante donde se necesitaba un díptico deja fuera la mitad de la información. En esta guía te explicamos la diferencia entre díptico y tríptico, las medidas reales con las que trabajamos, qué papel elegir según el uso y desde cuántas piezas conviene cada tecnología.
Volante, díptico, tríptico: la diferencia está en los dobleces
Todos parten de una hoja impresa. Lo que cambia es cuántas veces se dobla y, por lo tanto, cuántas caras tienes para comunicar:
- Volante (o flyer): una hoja sin doblez. Dos caras: frente y vuelta. Mensaje directo, de un vistazo.
- Díptico: un doblez. Cuatro caras: dos frontales y dos posteriores. Permite una portada y un desarrollo adentro.
- Tríptico: dos dobleces. Seis caras: tres frontales y tres posteriores. Es el formato clásico para explicar un servicio por secciones.
- Cuadríptico: tres dobleces. Ocho caras. Para cuando el contenido realmente lo justifica.
Una forma sencilla de decidir: cuenta los bloques de mensaje. Si tienes una oferta y un teléfono, es un volante. Si tienes una portada y tres temas que explicar, es un tríptico. Si necesitas más de ocho caras, probablemente ya no es un folleto sino un catálogo, y ahí cambia el proceso y la encuadernación.
Medidas reales: extendido y ya doblado

Este es el punto donde más se confunde la gente al cotizar. Un folleto tiene dos medidas: la de la hoja extendida, que es la que se imprime, y la que queda después de doblar, que es la que el cliente tiene en la mano. Nosotros trabajamos con estos formatos:
Volantes
- Un cuarto de carta: 10.5 × 14 cm. El más económico por pieza y el más usado para volanteo en calle y para repartir en eventos.
- Media carta: 21.5 × 14 cm. Da espacio para más información sin llegar al tamaño carta. Funciona bien en mostrador y como inserto.
Dípticos y trípticos
- Extendido carta: 21.5 × 28 cm. Es la hoja de la que salen los dos formatos más pedidos:
- Tríptico: 6 caras, cada una de 21.5 × 9.3 cm ya doblado.
- Díptico: 4 caras, cada una de 21.5 × 14 cm ya doblado.
- Extendido oficio: 21.5 × 34 cm. De aquí sale el cuadríptico: 8 caras de 21.5 × 8.5 cm ya doblado.
Fíjate en un detalle: el tríptico doblado mide 9.3 cm de ancho, no exactamente un tercio de 28. Eso no es un error de cálculo. Cuando un panel se mete dentro de los otros dos, tiene que ser ligeramente más angosto para que el folleto cierre plano y no se abombe. Es un ajuste de taller que conviene conocer si vas a diseñar tú: si haces tres paneles idénticos, el folleto no cierra bien.
Cómo dobla un tríptico y por qué importa al diseñar
El doblez más común es el llamado en "C" o envolvente: un panel se dobla hacia adentro y el otro lo cubre. Esto tiene dos consecuencias para tu diseño:
- El panel interior es más angosto. Si pones un texto centrado sin considerarlo, quedará descentrado al cerrar.
- El orden de lectura no es el orden de la hoja. La cara que ve primero el cliente es la portada, que en la hoja extendida no está a la izquierda. Es el error más frecuente en archivos que llegan armados por el cliente.
Por eso, si vas a diseñar tú, pídenos la plantilla antes de empezar. Te mandamos el documento con los paneles y las líneas de doblez en su lugar, y armas el arte encima. Es cinco minutos que ahorran rehacer el archivo completo.
Papeles y gramajes: cuál aguanta qué

Para volantes y folletos trabajamos con tres familias, y la elección depende sobre todo de la vida útil que va a tener la pieza:
- Papel bond de alta blancura de 120 g. Superficie natural, sin brillo. Se puede escribir encima, cuesta menos y transmite sobriedad. Es el adecuado cuando el folleto es informativo, se va a llenar a mano o buscas un aspecto menos comercial.
- Papel couché brillante o mate, desde 130 o 150 g. El recubrimiento hace que la tinta se quede arriba, así que los colores se ven más saturados y las fotografías con mejor detalle. Es la opción estándar para material promocional. El de 130 g es el más económico; el de 150 g se siente notablemente mejor en la mano y aguanta más el manoseo.
- Papeles nacionales e importados con distintas texturas, gramajes y colores, cuando el proyecto pide algo fuera del estándar.
Una regla práctica sobre el gramaje: más gramaje no siempre es mejor en una pieza que dobla. Un papel muy grueso se resiste al doblez y puede cuartear la tinta en el lomo. Para volante sin doblez puedes subir sin problema; para tríptico, el rango de 130 a 150 g es el punto dulce.
Desde cuántas piezas: digital u offset
Manejamos las dos tecnologías y el corte está en el volumen:
- Desde 100 piezas, en offset digital, con entrega de 48 a 72 horas. Es lo indicado cuando necesitas poco material, tienes prisa o vas a cambiar el contenido pronto. No hay que fabricar placas, así que no hay costo de preparación que amortizar.
- Desde 1,000 piezas, en offset tradicional. A ese volumen la preparación ya se reparte entre muchas piezas y el costo unitario baja de forma notable. Como el volante es material de alta rotación y consumo rápido, ese ahorro por pieza se nota directo en el presupuesto.
Si tu cantidad cae en medio, pide la cotización en ambas y compara. El razonamiento completo está en la guía de impresión digital vs offset.
Tabla: qué formato te conviene
| Formato | Caras | Medida extendida | Medida doblada | Para qué sirve |
|---|---|---|---|---|
| Volante 1/4 carta | 2 | 10.5 × 14 cm | Sin doblez | Volanteo en calle, eventos, costo mínimo por pieza |
| Volante 1/2 carta | 2 | 21.5 × 14 cm | Sin doblez | Mostrador, insertos, más información |
| Díptico | 4 | 21.5 × 28 cm | 21.5 × 14 cm | Portada más desarrollo: un producto o servicio |
| Tríptico | 6 | 21.5 × 28 cm | 21.5 × 9.3 cm | Explicar un servicio por secciones |
| Cuadríptico | 8 | 21.5 × 34 cm | 21.5 × 8.5 cm | Contenido extenso sin llegar a catálogo |
Acabados: cuándo valen la pena en un folleto
En material de reparto masivo, el acabado suele no justificarse: la pieza tiene una vida corta y el presupuesto rinde más en cantidad. Pero hay dos casos donde sí conviene:
- Laminado mate o brillante cuando el folleto se va a quedar sobre un escritorio o se va a manipular mucho, por ejemplo en una sala de espera o en un punto de venta. Sin laminado, el couché se marca con los dedos.
- Barniz UV a registro en la portada de un díptico de gama alta, para destacar el logotipo o un título. Es donde este acabado rinde más, porque la portada es lo único que se ve cerrado.
Los detalles de cada uno están en la guía de acabados de impresión. Ten en cuenta que cualquier acabado suma días al proceso.
Cómo preparar tu archivo de folleto
Además de la lista general que explicamos en cómo preparar tu archivo para impresión, un folleto tiene tres puntos propios:
- Arma sobre la plantilla, con los paneles y los dobleces marcados. Nunca dividas la hoja en partes iguales a ojo.
- Marca los dobleces en una capa aparte, como líneas no imprimibles. Si las dibujas sobre el arte, se imprimen.
- Cuida el contenido que cruza un doblez. Un texto o un rostro justo sobre la línea de doblez se parte y se ve mal. Deja respirar esa zona.
Y lo de siempre: PDF en CMYK, 300 dpi a tamaño final, 3 mm de rebase por lado y textos a curvas o carpeta de fuentes.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es la diferencia entre un díptico y un tríptico?
El número de dobleces y, por lo tanto, de caras. El díptico tiene un doblez y cuatro caras; el tríptico tiene dos dobleces y seis caras. Partiendo de la misma hoja carta extendida de 21.5 × 28 cm, el díptico queda en 21.5 × 14 cm ya doblado y el tríptico en 21.5 × 9.3 cm.
¿Cuál es el mínimo de piezas?
Desde 100 piezas en offset digital, con entrega de 48 a 72 horas. A partir de 1,000 piezas conviene el offset tradicional, porque el costo por pieza baja de forma importante.
¿Qué papel me conviene para volantes de reparto?
Para volanteo en calle, couché de 130 g en un cuarto de carta da el mejor costo por pieza con buena reproducción de color. Si el volante va a durar más, por ejemplo en un mostrador, sube a 150 g. Si se va a llenar a mano o buscas un aspecto más sobrio, el bond de 120 g es la opción.
¿Ustedes doblan los folletos o llegan planos?
Los entregamos doblados y listos para repartir. El doblez forma parte del proceso y por eso las medidas que cotizamos incluyen tanto la hoja extendida como la pieza terminada.
¿Pueden imprimir solo por un lado?
Sí, aunque en folletos rara vez conviene: la vuelta en blanco es espacio que ya pagaste en papel. En volantes de mensaje muy simple sí tiene sentido, y abarata el trabajo.
¿Listo para tu tiraje?
Dinos qué vas a comunicar, cuántas piezas necesitas y para cuándo. Con eso te decimos qué formato le queda mejor a tu contenido, te mandamos la plantilla con los dobleces y te cotizamos en las dos tecnologías si tu cantidad está en la zona gris.
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